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Conociendo embalses Crónicas
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miércoles, 19 de agosto de 2015

Descubriendo otro pantano.

Hace unas semanas, tuve la suerte de poder aventurarme en otro pantano nuevo para mí, junto con Paco, mi compañero de club, y mis amigos, los “Migueles” de Rapabass Cordoba que nos llevarían a descubrir el pantano de la Breña.
A las 5.15 de la mañana, Paco ya estaba esperándome en mi puerta para viajar hacía Córdoba y allí recoger a los Migueles. Como siempre que voy a algún pantano nuevo nos perdimos, como ya nos pasó en el anterior viaje ya publicado en el Blog a Vadomojón.
Yo llevaba una cierta idea, que había sacado de haber visto vídeos y escuchado comentarios que de este pantano, que para esta jornada no me sirvieron de mucho, al menos para dar con los peces de tamaño.
A eso de las 7 de la mañana ya estábamos a pié de pantano pegando cañazos. Como es normal en esta zona y en pleno verano, sabíamos que íbamos a pasar una mañana de calor extrema en la que no soplaba muy fuerte el aire, cielo despejado y el agua muy clara.  La zona en la que comenzamos a pescar no se veía mucha profundidad aunque si mucha vegetación sumergida y sobretodo en la primera recula que nos encontramos donde yo clavé mi primer pez en este pantano, que al cogerlo me di cuenta que estaba muy caliente. Tras un buen rato seguimos pescando y solo salen “zurraspas”, hasta que llegamos a la zona que cambiaría nuestra suerte aunque para mi gusto ya habíamos perdido bastante tiempo de pesca. Llegamos a un puntal en el que ya si se veía con claridad que cogía mucha mas profundidad y en el que si continuabas hacia delante se veía un frente con muy buena pinta. Me acuerdo que dije a partir de aquí va a cambiar nuestra suerte. Dejé de pescar con fluke y monté un plomo de texas de 7 gr con un señuelo de Black Flagg que Alvaro Molina sabe que me encanta que es el Liqvidd Hogg, y que el día de antes me dió alguno que otro para que probara suerte, aunque ya menos mal que pude hacerme con alguna bolsa que otra en Patón Fishing. Empezamos a pescar la punta y empieza el festín de picadas, eso sí pescando muy alejados de la orilla. Paco clava los primeros peces pero no consigue sacarlos con tanta vegetación. Y por fin me toca a mi, veo que se llevan la linea clavo, y comienza el juego que pude disfrutar bastante ya que el pez estaba muy lejos. Consigo sacarlo del agua, foto, lo peso y da 1,410 kg y al agua. Por fin sale el primer pez con algo mas de tamaño.


 A los pocos lances vuelve a salir otro que supera el kilogramo, esta vez con 1,140 kg otra vez con el mismo señuelo.


Cambio de señuelo,esta vez monto un cangrejo de zoom y seguimos pescando la misma zona y coseguimos hacer un doblete Miguel Utrilla y yo, su pez la verdad bastante mas grande que el mio, pero bueno tampoco no hay que hacerle asco a un pez nunca, que cuando vas bolo bien te acuerdas de todos esos.



Iba pasando la mañana a la vez que salían bastantes peces entre 700 gr y 1 kg. No iba a acabar la mañana sin que yo perdiese un pez de buen tamaño que seguro que superaba kilo y medio y yo creo que de largo, ya que se escapó saltando cerca de la orilla por relajarme, aunque como siempre hay que olvidar estos peces que se escapan.

Y hasta aquí una buena mañana en este pantano que la verdad que me ha enamorado ya que te hace disfrutar bastante, tanto que ya lo he vuelto a visitar, pero mas vale no recordar ese día al menos en lo que se refiere a pesca para mí!


Un saludo y buena pesca!

martes, 26 de mayo de 2015

Despejando la mente.

Tras un largo parón, que yo esperaba que iba a ser aún mas largo, vuelvo a coger la caña aunque fuese solo por una tarde y sin saber cuando será la próxima jornada. Antes de comenzar la crónica sobre la tarde de pesca, dar la gracias a Santi que hizo algunos kilómetros mas, dejando atrás buenos pantanos para ir a un pantano del que solo teníamos un recuerdo y no era muy bueno.

Todo comenzó ayer, cuando suena mi despertador a las 7 de la mañana, tras haberme acostado a las 4, para ir a hacer un examen a la universidad. Al salir del examen a media mañana me llega un whatsapp de Santi comentándome que era probable que me recogiera a la hora de comer para echar una tarde de pesca, también con su hermano Álvaro. Tras este whatsapp se me quitaron todas las ganas de esa siesta legendaria que me iba a echar, ya solo quería pescar.

A las 15:00 de la tarde me recogen y tras recoger los bocadillos típicos del universitario, por mayoría absoluta y en contra de Santi, que mas tarde nos lo recordaría, decidimos ir a Vadomojón, eso si no sin perdernos antes. Preguntando se llega a todos sitios, y al final llegamos al agua, aunque fuese a la cola de al lado del pueblo de Noguerones, seguramente muy poco pescada y trillada. Al llegar allí  ya sabíamos que lo que íbamos a pescar era un olivar con mucho barro y algunas ramas que otra sumergida que marcarían la tarde de pesca.



Montamos las cañas, Santi empieza con un Hearttbreaker, Álvaro con un Crankbait y yo con un senko montado a split shot. Comenzamos a pescar y no vemos mucha vida, con la duda de si había alburnos o no en este pantano, ya que habían dicho que no había, y si los había no eran muchos. Avanzamos por la orilla pescando, todo tipo de profundidades y nada. Llegamos a una recula, un poco dificil de cruzar, se adelantan Santi y Alvaro, como es normal ya que soy muy torpe andando por las orillas, y cuando consigo sobrepasarla escucho una voz al otro lado de una punta, ¡Curra, a ti te gusta esta mierda mira!, levanto la cabeza y PUMBA! Pez de 1,700 kg de Álvaro que ya tenía cachondeo para rato. El pez lo sacó con una criatura al montaje texas en un árbol sumergido, que picó como un “tractor”.


Avanza la tarde de pesca, llenándonos de barro, ya que era difícil andar por ese barrizal y teniéndonos que meter en el agua para pasar por algunas zonas, viendo algunas “zurraspas” por las orillas pero poco más. Yo empezaba a olerme el bolo, y conociendo a Santi que siempre se las ingenia a ultima hora para sacar el pez quita-bolo, pensaba que me lo comía yo solo. Continua la tarde y sigo sin tener picada. Santi comenta que tiene un par de ellas hasta llegar a la última recula que teníamos pensado pescar en la que de nuevo tuvo una última picada, igual que su hermano pero sin conseguir sacarlos. Eso si esta recula estaba petada de carpas, ya podrían ser Black Bass...

Decidimos volver al coche sobre las 20:00 o un poco antes, con la idea de no pescar más, observamos actividad en mitad del pantano, y Álvaro dice que son alburnos, y que si queríamos pescar la recula donde habíamos dejado el coche y ya que no teníamos mucha prisa,decidimos que si. Santi llevaba montada una hélice para pescar a superficie, yo continúo con una Spinnerbait y Álvaro con un Swimbait de vinilo. La superficie de la recula estaba llena de “mierdecilla” por así decirlo y llena de ramas. Santi hace un lance a ras de orilla por encima de unos troncos, y mientras le da una calada al cigarro, se escucha zaaas! Y como puede clava, ahí está ya lo decía yo, empezaba a tardar en llegar el pez quita-bolo, me extrañaba. Pez de medida con unos 600 o 700 gramos. Se acababa la tarde y el bolo ya se venía conmigo, Santi avanza pescando hacia el interior de la recula para salir para el coche un poco mas adelante y Alvaro se sube directamente. Yo no me muevo de la zona donde Santi había sacado el pez ya que veía una actividad más extraña de lo común cerca de la orilla. Hago un lance a los mismos troncos donde Santi había sacado su pez a ras de orilla ya que me extrañaba ver a los alburnos tan pegados, pero esta vez desde el lado izquierdo. Comienzo a recoger el lance y de repente, pum, parada en seco y clavo! Empiezo a recoger y ahí está! Ya no me voy bolo y encima como tiraba, esta spinner no para de darme alegrías y el día con nada de aire y soleado, pesca en todas las situaciones de pesca.



Y ya si decidimos dar el día por concluido, al menos habíamos tocado todos escama, aunque es probable que ya no toquemos mas escama de este pantano, pero nunca se sabe. Así acaba una tarde de pesca que para nada me esperaba y que me ha venido muy bien para continuar fuerte en esta época de exámenes. Da gusto tener amigos así y compartir esta afición.

Saludos y hasta la próxima.